febrero 22, 2014

Amaranthus tarraconensis, el enemigo de Monsanto en España

Amaranthus tarraconensis

de Flora vascular


Hace poco una amiga me preguntó sobre la presencia del Amaranto en España, con lo que deduje que la pregunta iba útilmente encaminada al tema de la lucha contra los transgénicos. Los amarantos son especies realmente invasoras provenientes de América latina, pero no todas se propagan en latitudes más septentrionales con la misma facilidad como el amaranto inca lo hace en su continente de origen. Por otro lado, el género Amaranthus es fácilmente hibridable, pero no todas las especies lo hacen, de nuevo, con la misma facilidad. Son los amarantos hibridables los que pueden adquirir el gen resistente, en este caso a los herbicidas, y echarle un pulso a los cultivos transgénicos (por el carácter cosmopolita e invasivo de este género), pero por otro lado, aquellos que ven en el Amaranto invasivo también un alimento yo les recordaría que sigue tratándose de una especie fácilmente hibridable y que posiblemente, o con toda seguridad, contenga genes "no naturales". Por otro lado, en algunos paises de Europa ya se ha puesto en cultivo Amaranthus hybridus con rendimientos de más de 900 kilos de harina integral por hectárea. Por uno u otro motivo no hay que negar la posibilidad de favorecer la extensión del amaranto por el simple motivo y símbolo que supone contra la lucha y resistencia a los transgénicos.

Las especies que hasta ahora han demostrado esta "virtud" en latinoamérica son Amaranthus caudatus, Amaranthus palmeri y Amaranthus quitensis, no extendidos por Europa. Esto nos lleva a recordar de nuevo Amaranthus hybridus, si presente y con similares posibilidades de hibridación, y tras investigar un poco me ha llevado, personalmente, a poner mi atención sobre una planta:

Amaranthus tarraconensis, es un híbrido entre Amaranthus muricatus (de tendencia rudero-nitrófila (ruinas, márgenes de caminos) y Amaranthus deflexus, amaranto originario de la costa Pacífica y que comparte hábitat con el amaranto inca. Esta hibridación se ha dado lugar en la Europa mediterránea, por lo que apuesto en estas dos especies del género como las más proclives para desempeñar esta función sitiadora de transgénicos*.

*Por último, añadir que el Amaranto no repele el polen de transgénicos, no es una urna de cristal contra ellos, sólo es un símbolo de la lucha y un "problema" para Monsanto. No veamos panaceas donde no las hay.

Aquí un mapa de distribución de Amaranthus muricatus, el más habitual de estos tres amarantos en la península y que presenta una alto grado para obtener nuevos híbridos como el Amaranto tarraconense.






febrero 19, 2014

Pantanos rupestres de la Serra de Montsià

Cuando se habla de pantanos lo primero que viene a la mente son magnas infraestructuras hidráulicas, altas presas y amplias láminas de agua que ocupan y anegan varias hectáreas antes ocupadas por bosques, casas y cultivos. Pero un pantano también es un pequeño ingenio que los pastores y hortelanos de la Serra de Montsià levantaban junto a la roca de las montañas para retener y hacer un uso más sustentable de las torrenciales pero estacionales aguas de lluvia que se precipitan con las "llevantadas" en este rincón marítimo de la Catalunya más meridional.

Existen dos modalidades de pantanos:

El primero, como una versión más rupestre de las Keyline, se alza una pequeña presa en los saltos de roca que originan algunas vaguadas y pequeños barrancos de curso estacional.

Pantá de la Ferradura
Otro modelo de pantano es el que aprovecha los rezumes de los acantilados, cargados de humedad proveniente de la nubosidad generada en la costa. Este caso sólo es posible en las fajas de roca que se alzan cara el sur, a escasos kilómetros del mar.


Pantá de la Sardina

febrero 04, 2014

Cerezos de secano

CEREZAS, esas perlas ácidas y cárdenas que se deshacen dulcemente en la boca.  Probablemente una de las frutas cuya corta temporada es más ansiadamente esperada. La cereza negra y dulce fue introducida en Roma e Hispania por Lucio Licino Lúculo, probablemente desde las montañas del Cáucaso. Pronto fueron conocidas las cerezas de Lusitania, cultivadas en las húmedas colinas atlánticas, y es que en verdad el cerezo es un árbol que gusta del agua, de la montaña, del frío y la humedad. El guindo o cerezo silvestre crece espontáneo en la mayor parte de Europa, en los Pirineos, norte de España, sierra de Madrid y algunos bosques puntuales, caducifolios y húmedos de Catalunya, el Maestrazgo de Teruel y Sierra Nevada.

Aún así es muy probable que a muchos de nosotros nos venga a la cabeza la cereza de Alicante o la floración del cerezo a finales de Marzo en el valle del Jerte, en Extremadura. La cereza, ese fruto tan codiciado, se planta y cultiva con éxito en gran parte del sur y este de la península, entre montañas y pedregales aparentemente secos y sin agua. Todo se lo debemos, en parte, a este humilde arbusto:

Prunus mahaleb

Cerezo de Santa Lucía, también llamado cerezo de zorra por la afición que tienen estos animales en comer su fruto. Vive en las montañas mediterráneas, aguanta duras condiciones de sequía, el rigor estival y suelos calcáreos y rocosos donde apenas se acumula el agua. Su fruto es diminuto y ácido para llevarlo a la boca aunque poca gente conoce que del polvo de su semilla se obtiene uno de los mayores estimulantes  masculinos, un potente vigorizador sexual capaz de retar a la mismísima viagra. Aunque popularizado y comercializado por los dálmatas a partir de guindas en la costa croata, debemos la receta original a los habitantes de las montañas balcánicas, conocedores de este secreto, quienes elaboraron por primera vez el licor marrasquino a partir de las pequeñas semillas de Prunus mahaleb. Otra de sus propiedades es la presencia en madera de cumarinas que le confieren un olor aromático al corte y algunos usos medicinales.
Pero quizás el uso más frecuente que se le da al cerezo de Santa Lucía es como porta-injertos.



Los fruticultores de secano aprovechan la fertilidad y el crecimiento espontáneo de esta especie, y su resistencia a suelos árido y pedregosos para injertar sobre ella el cerezo común, con tanto éxito que las cerezas levantinas producen, bajo el sol, tantas o más cerezas e incluso mucho más dulces. Se practica este injerto, en especial en Levante, donde a diferencia de Extremadura, el suelo alcalino sería un problema para plantar directamente Prunus avium. Para ello toman estacas de tallos leñosos y vigorosos cerca de la base, para plantarlos durante el invierno y usualmente se injerta la variedad seleccionada de cerezo sobre Febrero-Marzo.

El injerto más frecuente en Catalunya y Levante es el injerto lateral de la variedad Burlat.

La presencia de otros pies de Prunus mahaleb sin injertar es beneficiosa como polinizadores del cerezo.
El cerezo así injertado, cerezo de secano, llega a desarrollar un porte medio, una alta resistencia a la sequía y una fructificación dulce y segura.



enero 26, 2014

Ejemplo práctico de prado de verduras

Una buena parte de las especies vegetales que sembramos, cultivamos y llamamos popularmente "verduras" son en realidad rosetas basales (algunas seleccionadas por el hombre a lo largo de siglos para formar grandes rosetas o cogollos) de plantas, que cosechamos antes de que espiguen o florezcan. Estas hierbas forman parte de praderas en su estado natural y por ello es factible su cultivo recreando estos "prados de verdura".

Ojeando la web de Anoha Forest Garden he encontrado esta imagen que quiero compartir y encaja de lleno en el concepto de "prado de verduras".


¡Rewild it!

¡Rewild it!
Proyecto de resalvajización pleistocena de Dave Foreman, ex-fundador de Earth First (también participa en el proyecto Wildland Project como co-fundador)